NaturalMente9

37 n atural mente 9 ç sumario Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu oinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es El lobo es un animal que levanta pasiones, se organiza en manadas que establecen relaciones complejas y en nuestra sociedad se convirtió en un símbolo de la conservación ambiental gracias al trabajo de personas como Félix Rodríguez de la Fuente. En los años 60 su situación era crítica y mejoró, pero 40 años después sigue sin haber una línea clara de actuación para la conservación de este superdepredador. Un animal social Está en la cúspide de la pirámide nutricional o trófica y en su papel de superdepredador solo tiene un competidor, el hombre. Es un animal social que vive vinculado a un grupo o mana- da, base de su estructura. Vive inmerso en una organización social compleja en la que se es- tablecen relaciones de dominación y sumisión basadas en una jerarquía estricta. Las manadas están formadas por una pareja reproductora o alfa y sus descendientes. Los alfa son los miem- bros más experimentados, los que mejor cono- cen los recursos disponibles y los encargados de dirigir la manada y mantener la cohesión del grupo. Los lobos establecen así relaciones muy estre- chas con papeles perfectamente reglamentados donde cada miembro se beneficia del desarrollo de actividades como la caza, el cuidado parental o la defensa de sus recursos. Actúan como una familia y, si es necesario, los miembros de una manada se defenderán entre sí con la vida. En el caso del lobo ibérico, Canis lupus sig- natus , las manadas suelen estar formadas por unos seis miembros. La pareja alfa, y entre dos y cuatro cachorros y subadultos que permanecen con la manada entre uno y dos años. A partir de ese momento se convierten en cazadores solitarios que se reúnen con el grupo en la épo- ca de cría, entre abril y junio, para colaborar en la tarea de sacar adelante a los más pequeños. Con el tiempo hembras y machos solitarios se terminan emparejando formando un nuevo grupo que luchará por los recursos necesarios para sobrevivir. ¿Los malos de la película? Son amados y odiados a partes iguales y es que, de alguna manera, son los perros que Homo sapiens nunca logró domesticar. El temor y el odio al lobo está grabado en el ADN de nuestra sociedad. Son los malos de gran parte Imagen de una loba en período de cría obtenida mediante foto-trampeo./ Fer- nando Palacios “Como superdepredador el lobo es el encargado de regular las poblaciones de ungulados salvajes como jabalies, corzos o gamos en la península ibérica”

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