NaturalMente15
25 n atural mente 15 ç sumario www.naturalmentemncn.org Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu opinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es La Antártida, fuente inagotable de conocimiento científico, es uno de los lugares del planeta cuya biodiversidad ha permanecido menos alterada por la acción humana. Sin embargo, se enfrenta a una amenaza propiciada por el hombre: las especies invasoras. Estos organismos viajan desde sus lugares de origen con los visitantes y, aquellos que logran instalarse, ponen en peligro la estructura de este ecosistema. Darwin tuvo el privilegio de viajar por el mundo estudiando las distintas especies animales y ve- getales nativas que lo pueblan observando, entre otras, las variedades anatómicas del pico de los pinzones o la diversidad de orquídeas. Estos fue- ron los inicios de la revolución en torno a la bio- geografía. Desde entonces hemos ido desvelando infinidad de procesos evolutivos, regionalismos y adaptaciones de especies a las condiciones locales. No obstante, para bien o para mal, no somos me- ros observadores, pues la expansión humana ha ido transformando la biogeografía mundial hasta el punto de que cada vez es más difícil saber qué organismos y poblaciones son verdaderamente nativas de cada lugar o cómo era su comporta- miento antes de que la presencia humana les in- fluyera. En este contexto, la Antártida ofrece aún gran- des oportunidades para mirar al pasado sin el rui- do que genera nuestra especie.Así hemos podido saber que, gracias al refugio que aportaba del calor de los volcanes, la vida en el continente blanco ha sobrevivido estoicamente periodos glaciales . Más aún, lejos de ser un páramo inerte y homogéneo, la Antártida contiene ecosistemas y poblaciones, en ocasiones separados por pocas decenas de ki- lómetros y aislados por un frente glaciar, que no han tenido contacto entre sí ni con el exterior du- rante cientos de miles o incluso millones de años. Todo ello ha dado lugar a reescribir la biogeo- grafía interna de la Antártida como un submundo con hasta 16 regiones independientes . Hoy en día los científicos se plantean numerosas preguntas sobre este notable aislamiento y los múltiples ca- minos por los que los organismos han derivado hasta convertirse en lo que son hoy en día. Sin embargo, la Antártida no es tampoco ajena a la colonización humana.Antes de que Darwin y Wallace expresaran sus ideas revolucionarias so- bre la evolución de las especies, la Antártida ya había comenzado a ser explorada, bien por ex- pedicionarios o bien por cazadores de focas. Así comenzó a notarse nuestra presencia en el conti- nente aunque de manera mucho más sutil que en otras partes del globo. Desde entonces nuestra huella ha seguido creciendo. Tras un periodo de “Gracias, entre otros, a los esfuerzos del grupo de investigadores ALIENANT, el número de plantas introducidas se ha frenado” Muestreo de fauna edáfica en la Península Antártica en busca de especies no nativas de colém- bolos (proyectoALIENANT).
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