NaturalMente 24

21 n atural mente 24 ç sumario Suscríbete Consulta aquí todos los números de NaturalMente e Pero no basta con acercarse. Hay que atraer. Al presentar la ciencia como una opción cultural más para el tiempo de ocio se compite con una amplia oferta de actividades y hay que ingeniár- selas para seducir al usuario.Aquí apostamos por multitud de formatos: juegos de desafíos, mate- magia, teatro, cine, experimentos, debates, clubs de lectura… donde los usuarios son parte activa de una experiencia con la ciencia como protago- nista. Pero no basta con acercarse y atraer. Hay que comunicar.Y hay que hacerlo en un idioma donde se despoje al mensaje de formalismos y asperezas académicas. Los destinatarios del mensaje son lo más importante, tienen que sentirse cómodos ante la jerga y ante el formato de la actividad.Y lo mismo nos dirigimos a eruditos que a perso- nas sin estudios específicos. Adaptarse a toda la “gente” es un reto interesante y necesario. Y con ‘gente’, ¿a quién nos referimos? Pues a personas que no tienen por qué saber de ciencias, basta con tener interés y curiosidad. Le quitamos la excusa a aquellos que aducen eso de que ‘la ciencia no es para mí’. Hemos diseñado sesiones orientadas a público infantil, otras para audiencia adulta y otras donde la actividad se realiza con niños y adultos juntos. Estas actividades inter-ge- neracionales nos resultan especialmente atracti- vas, porque vemos cómo disfrutan de la ciencia en compañía de los suyos, porque cuando un adulto está cerca de una niña o un niño justo cuando descubre algo, o mejor aún lo descubre con ellos, es una delicia de incalculable valor. Mantenemos activas las neuronas a la vez que acortamos dis- tancias, intentamos que la “brecha generacional” no se deje sentir con tanta fuerza. En muchos talleres para niñas y niñas los acom- pañantes del menor le dejan en la sala y esperan fuera a que acabe la actividad para pasar a reco- gerlo. En ocasiones no les faltan ganas para que- darse con ellos pero el taller es infantil y no puede ser, además las plazas son limitadas y la demanda es alta. Nosotros invitamos a los adultos a entrar, a que participen como uno más, a que hagan cien- cia con los suyos, a que se asombren con el inge- nio de los pequeños y del suyo propio, ese que a veces olvidan que tienen. La intención es que se comuniquen, que colaboren buscando la solución a un desafío, que compartan tiempo de ocio, algo muy a valorar y en esta época difícil de conseguir. ¡Vaya elementos! Y de este empeño por acercar la ciencia a la gente de forma atractiva y accesible surgió la fór- mula que nos ha traído a las hojas de esta revista y a las paredes del MNCN. Con motivo de la ce- lebración del 150 aniversario de la Tabla Periódi- ca de los elementos químicos, hemos diseñado el proyecto “¡Vaya elementos!” compuesto por una colección de 26 viñetas humorísticas acompañada cada una por un texto divulgativo. Se suele decir que las paredes oyen, pero en este caso, las paredes hablan.Y hablan, entre otras cosas, de propiedades de los elementos químicos, del uso que les damos, de anécdotas y curiosida- des de la Tabla Periódica. Lanzan píldoras muy di- geribles en clave de humor que el visitante puede tomar con muy poco esfuerzo.Y si al terminar el recorrido el visitante se va con algún dato que antes no sabía o se lleva algún dato sobre el que ampliar información por su cuenta y le hemos “arrancado” alguna sonrisa… misión cumplida. “Apostamos por la CULTURA, así en mayúsculas, porque es la que incluye a la ciencia. Y cuando dejemos de mentar a la ‘cultura científica’, como si fuera otra distinta, será señal de que se ha dado el gran paso”

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