NaturalMente 26

34 n atural mente 26 ç sumario Suscríbete Consulta aquí todos los números de NaturalMente 6 uscríb Los verdugos y las víctimas Las especies invasoras acuáticas son especies exóticas, no propias de la fauna nativa dulcea- cuícola, transportadas fuera de su distribución natural por la acción humana y que han conse- guido adaptarse al nuevo medio y colonizarlo. Se trata de especies con una amplia resisten- cia a diferentes condiciones ambientales, una gran capacidad para reproducirse y explotar los recursos y que carecen de depredadores naturales en el nuevo nicho. Por ello desenca- denan una competición desigual con las espe- cies autóctonas, pudiendo ocasionar su dismi- nución hasta su extinción, y es que las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad. ¿Y cómo han llegado estas especies hasta la península ibérica? Su introducción tiene cara de ser humano y coincide con su negligencia o desconocimiento del impacto que genera su presencia sobre el medio y sobre los organis- mos nativos. Actividades como la navegación, el comercio de mercancías o la alimentación han traído consigo a estas especies, tanto intencio- nada como accidentalmente. Pero no solo aquellos movimientos relaciona- dos con la alimentación y recursos nos ha llevado a esta situación tan aterradora. El tráfico ilegal de especies exóticas como mascotas y plantas orna- mentales, la pesca deportiva, las granjas peleteras o los zoológicos son vías de introducción que tie- nen que ver con nuestro tipo de ocio y caprichos. La globalización junto con el cambio climático está favoreciendo la llegada de especies exóticas a un ritmo acelerado. Según un informe de la Co- misión Europea de 2014, en Europa el número de especies exóticas invasoras ha aumentado al menos un 76% desde los años setenta. En pala- bras del biólogo Juan Junoy,“la McDonald’ización de las especies, porque vamos a tener las mismas en todos los sitios, provocará que perdamos bio- diversidad en cada país”. No obstante, las amenazas de la proliferación de especies invasoras no son solo para los or- ganismos nativos y los ecosistemas. También su- ponen un riesgo elevado para la salud humana y para la economía. Desde los últimos 20 años, la Unión Europea está destinando al menos 12.000 millones de euros anuales para su eliminación. Peces: Un puñado de dólares solo para unos pocos Solo este grupo constituye el 22% de especies invasoras en la península ibérica. Pero más alar- “El desconocimiento de los ríos, su menosprecio como sistemas naturales, ha llevado a la destrucción de estos hábitats poniéndolos en situación límite y amenazando a la fauna y flora que cobijan” Carpas, Cyprinus carpio , del lago del Parque de Polvoranca (Leganés, Madrid). /Eduardo Jiménez-García

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