NaturalMente 21

5 n atural mente 21 ç sumario www.naturalmentemncn.org Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu opinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es El 15 de diciembre de 2018 la Universidad Complutense de Madrid nombró Doctora honoris causa a Jane Goodall, una mujer que revolucionó al mundo con sus observaciones sobre el comportamiento de los chimpancés en Gombe (Tanzania) y que ha dedicado gran parte de su carrera a la divulgación científica y al activismo en defensa de la protección de la naturaleza. Declarada Mensajera de la Paz por Naciones Unidas, en la actualidad sigue luchando incansablemente por la conservación y el desarrollo sostenible. La sala estaba abarrotada de gente. Era difícil ignorar el ruido del ambiente: el murmullo de las conversaciones, el trajín de los organizadores del evento o el movimiento de los cámaras buscan- do el sitio perfecto para grabar y hacer las fotos. Ante tantos estímulos, no podía dejar de mirar lo que me rodeaba. A los periodistas, profesores e invitados que estaban sentados cerca de mí. Ha- cia arriba, al impresionante techo abovedado del Paraninfo de la Universidad Complutense de Ma- drid (UCM).Al frente, al estrado, donde daría su discurso la protagonista de aquel día tan especial. De nuevo sentí un cosquilleo en el estómago de nervios y emoción, pero estaba más tranquila. Había tenido el privilegio de verla unos minutos antes, en la rueda de prensa. Entonces, mientras pensaba en la suerte que tenía de poder estar allí aquel día, noté que algo había cambiado. En el Pa- raninfo se hizo el silencio. Instantáneamente me di la vuelta y dirigí la vista hacia la puerta, como el resto de los cientos de personas que aguarda- ban impacientes a que apareciera. Al observar- las, al sentir que había algo mágico en ese silencio absoluto en un lugar tan antiguo e impresionan- te, no pude evitar preguntarme cuántas personas son capaces de crear algo así. Jane Goodall es una de ellas. Jane Goodall se hizo famosa en 1960 cuando, a raíz de su trabajo de campo en Gombe, obser- vó que el chimpancé al que ella llamaba David Greybeard deshojaba una ramita de árbol y la introducía en un nido de termitas para comér- selas. Aquel hecho tan cotidiano en la vida de La chimpancé salvaje Gaia enseñando a su hermana Glitter a usar herramientas. / BillWallauer Instituto Jane Goodall

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