Anabel Perdices En la actualidad, y de forma general, la probabilidad de pescar en un río ibérico un pez de una especie invasora es la misma que la de pescar una especie nativa Muestreo de pesca eléctrica para capturar peces Especies invasoras acuáticas en la península ibérica La lucha silenciosa. Pérdida de diversidad nativa por hibridación con especies invasoras Afortunadamente la sociedad se muestra cada vez más consciente de la trascendencia que tiene la expansión de las especies invasoras tanto para la naturaleza como para nuestro día a día. La precaución es la mejor herramienta para evitar la entrada de las especies invasoras ya que una vez establecidas generan problemas como el fallo de infraestructuras o la disponibilidad de recursos, siendo el coste de su erradicación o control extremadamente elevado.. La situación es especialmente grave en el caso de los ecosistemas acuáticos donde a menudo nos percatamos de su presencia muy tarde. Proyectos como LIFE INVASAQUA o HYBRIDIAS tratan de poner freno a estas situaciones partiendo de la investigación científica. A escala global, una de las principales causas de pérdida de diversidad nativa y de alteración de los ecosistemas acuáticos es la presencia en ellos de especies exóticas invasoras. Estas especies han sido introducidas fuera de su área de distribución natural por la acción humana, de forma voluntaria o no, y producen graves daños en los ecosistemas. En los últimos años, las especies invasoras se han multiplicado de forma alarmante en los ecosistemas acuáticos y los ecosistemas de la península ibérica no escapan a esta tendencia. En las aguas de los ríos ibéricos se acumulan más de 200 especies invasoras ya establecidas, aumentando hasta 272 las especies potencialmente invasoras según los dos listados (1 y 2) sobre especies acuáticas invasoras (Oliva-Paterna et al., 2021 a, b). Más de la mitad de estas especies pertenece al grupo de los invertebrados (57,5%) destacando entre ellos los cangrejos y moluscos, seguidos por el grupo de las plantas, hongos y macroalgas (22%) y por el de los vertebrados (20.5%), distinguiéndose aquí el grupo de los peces (16%). En la actualidad, y de forma general, la probabilidad de pescar en un río ibérico un pez de una especie invasora es la misma que la de pescar una especie nativa. Esta situación es dramática en el caso de España y Portugal ya que las especies de peces presentes en nuestros territorios son mayoritariamente exclusivas o endémicas, no pudiéndose encontrar en ningún otro ecosistema acuático del mundo. Además, el 93% de esta riqueza exclusiva se encuentra clasificada en alguna categoría de amenaza. La forma de introducción y las vías de entrada de las especies invasoras a los ecosistemas naturales es muy heterogénea y puede ser tanto de manera deliberada, como el caso de muchas de las especies con interés para la pesca deportiva, como por ejemplo el siluro o algunos salmónidos, o de forma accidental. Sin embargo, estas vías de entrada siempre están relacionadas con la actividad humana y se refieren a diferentes sectores económicos como la pesca, jardinería, animales de compañía o mascotas, turismo y comercio, entre otras. Durante la segunda mitad del siglo XX los ecosistemas acuáticos ibéricos sufrieron una gran transformación debido a la demanda 10 11 43 Septiembre 2024 Sumario Accede a todos los números Suscríbete
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