NaturalMente7

48 n atural mente 7 ç sumario Mientras el carácter elusivo del tímido animal consiguió mantenerlo oculto durante todo ese tiempo, no fue así con losWambutti, que pasaron de la perfecta armonía en que vivían desde hacía milenios en los densos bosques africanos a ser “cazados” para exhibirlos como monstruos de feria en la Exposición Universal de Paris (1889). Posteriormente, en 1900, fueron resca- tados por Johnston, que decidió llevar a cabo un segundo viaje al Congo belga con la compañía de los nativos. Aunque la expe- dición no cumplió el objetivo previs- to – tampoco esta vez se dejó ver el O’api- fue bastante fructífera, y unas pieles enviadas a la Sociedad Zoológica de Londres desmintieron la posibilidad de que fuera una cebra. Se le dio el nombre de Equus johnstoni , si bien su adscripción al género Equus fue considerada dudosa desde el principio. Esta equivocación fue confirmada posterior- mente cuando Johnston, tras seguir el rastro del animal en otra incansable expedición, en- contró huellas con dos dedos, por lo que dedujo que el o’api debía ser un artiodác- tilo (mamíferos con un número par de dedos) y no un équido, que es un persidodáctilo (número impar de dedos). Unos cráneos obtenidos poste- riormente por el explorador confirmarían que el ya conocido como okapi era una especie de jira- fa de bosque que finalmente fue bautizada como Okapia johnstoni, nombre que rinde homenaje a su descubridor. Pero, ¿cómo es en realidad el okapi?, ¿parecido a un caballo con rayas? ¿a una cebra con cara de jirafa? ¿a una jirafa de cuello corto? En realidad, es un poco de todo. Este solitario mamífero ar- tiodáctilo pertenece a la familia Giraffidae, de la Recortes de periódicos de la época en que fue descu- bierta la especie Okapia johnstoni El okapi utiliza su lengua, además de para alimen- tarse de hojas, frutos y semillas, para limpiarse las orejas y los ojos. /Yummifruitbat “En el siglo XX que el okapi pasara de ser un mito a una criatura real fue un shock. Como si ahora nos dijeran que el monstruo del lago Ness existe” que sólo sobreviven dos géneros, cada uno con una especie viva: Okapia y Giraffa , de hecho, es el pariente vivo más próximo a la jirafa, y es muy parecido a los antiguos jiráfidos del Mioceno (23- 5 millones de años). Pesa unos 200-300 kg y recuerda por la forma de su cuerpo a una jirafa pequeña de patas y cue- llo cortos. Su pelaje, impermeable para sobrelle- var las intensas lluvias de la selva tropical, es di- ferente, aterciopelado, rojizo en todo el cuerpo y

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