NaturalMente7
49 n atural mente 7 ç sumario blanco con rayas negras en patas y glúteos, como las cebras. Se trata de un patrón de coloración único, que le permite camuflarse entre la espe- sura de la vegetación y las hojas marchitas de las selvas en las que vive. Ojos grandes, orejas gran- des y lengua grande, más bien larga, tanto, que no sólo la utiliza para alimentarse de hojas, frutos y semillas, sino también para limpiarse las orejas y los ojos. Los machos tienen, como las jirafas, dos pequeños cuernos que de lejos parecen sólo uno, de ahí lo de unicornio. Se necesitan años de búsqueda y de intenso estu- dio para encontrar una nueva especie de mamífero, por lo que su hallazgo fue uno de los descubrimien- una mítica criatura a realidad causó un gran impacto. Como si ahora nos dijeran que el monstruo del lago Ness existe, un shock. A partir de ese momento todos los zoológi- cos quisieron conseguir un ejemplar, y comenzó una persecución afortunadamente muy poco fructífera ya que su remota distribución causó un gran número de bajas entre la población humana. Prácticamente fue lo que le salvó de la extinción. En 1904 un geólogo suizo, el Dr. JJ David, tuvo el dudoso honor de ser el primer europeo que vio y disparó a un okapi. La piel y el esqueleto de este animal aún se conservan en el Museo de Historia tos zoológicos más importantes de la historia.Y no sólo para los científicos, que ya en aquella época pensaban que estaba cubierto el cupo de grandes mamíferos; en la sociedad del siglo XX el paso de “Tras casi 50 años sin saber de él, el 10 de septiembre de 2008, la Sociedad Zoológica de Londres anunció que habían tomado fotos del okapi en el Parque Nacional de Virunga” Imagen de un okapi /Raul654 Un claro del bosque: la ilustración muestra un intento por adentrarse enl a selva africana/H.M.
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