NaturalMente9

17 n atural mente 9 ç sumario Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu oinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es Gran parte de la biodiversidad marina está aún por descubrir, pero es posible que al rit- mo actual los científicos no tengan tiempo de hacerlo. La pérdida de biodiversidad es signifi- cativamente mayor, y más rápida, en ecosiste- mas oceánicos que en terrestres.Aunque no es el único factor, la presión pesquera contribuye a ello. Sin duda la pesca ilegal agrava la situa- ción en los ecosistemas marinos, pero ya solo las elevadas cuotas de pesca legal suponen una amenaza para ciertas especies. Un informe de 2015 de la Unión Internacional para la Conser- vación de la Naturaleza ( UICN ) señala a la so- brepesca como una de los principales peligros para las más de 90 especies de peces marinos europeos amenazadas de extinción. En el últi- mo siglo las poblaciones de los grandes peces depredadores, como atunes y tiburones, ha dis- minuido entre un 75% y un 90%. Hasta ahora hemos hablado de la reper- cusión en la biodiversidad, pero existe una enorme repercusión social. Pesca y acuicultu- ra no son sólo una fuente directa de alimento, también son el medio de vida de cientos de millones de personas; un sector primario que, según FAO, en 2012 originó 58,3 millones de empleos. El comercio pesquero es especial- mente importante en países en desarrollo; hay zonas donde representa más de la mitad del valor total de los productos básicos co- mercializados. El colapso de los ecosistemas oceánicos alteraría severamente la economía global. De arriba abajo: El paiche, Arapaima spp., uno de los peces de agua dul- ce más grandes, es objeto de pesca comercial y está incluido en el apéndice II de CITES. / Ángel Garvía Los esturiones, protegidos por el convenio CITES, son peces anádromos que remontan los ríos para desovar. / Victoria Gaitán La IUCN tiene un grupo de estudio especializado en grandes lábridos y meros, como el de la fotografía./ Ángel Garvía “Gran parte de la biodiversidad marina está aún por descubrir y puede que permanezca así porque la pérdida de biodiversidad es significativamente mayor, y más rápida, en ecosistemas oceánicos” Es evidente que la disminución en la biodiver- sidad en ictiofauna marina implicará en algún momento la disminución de las cifras de cap- turas. Los informes de FAO y WWF (una de las organizaciones de conservación de la naturaleza más importantes del mundo) lo confirman. Cada vez se sobreexplotan más peces: en 1974 se es- timó que el 90% de las poblaciones evaluadas de peces marinos se pescaba en niveles bioló- gicamente sostenibles; en 2011 ese porcentaje disminuyó al 71,2 %. Y cada vez quedan menos caladeros productivos que explotar: de las po-

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