NaturalMente14

8 n atural mente 14 ç sumario www.naturalmentemncn.org Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu opinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es La existencia de vida en suspensión, así como de diversos tipos de partículas orgánicas y de nutrientes y sustancias disueltas, supone que el agua transporta en su seno una gran cantidad de alimento. Podríamos decir que el agua del mar es, de alguna manera, un auténtico “caldo nutri- cio”. Ello ha determinado que buena parte de los grupos o especies de animales marinos se hayan adaptado a alimentarse de forma pasiva, por fil- tración, y a la vida sésil (fija al sustrato). Por el contrario, en el medio terrestre los animales se ven obligados a desplazarse para obtener el ali- mento, mientras que solo los vegetales pueden vivir fijos al sustrato. En el medio marino plantas y animales compiten por “la ocupación del terri- torio” y, de hecho, muchos paisajes o ecosistemas marinos están constituidos mayoritariamente por especies animales. El ejemplo más elocuente de ello lo constituyen los arrecifes de coral, pero son muchas las comunidades marinas dominadas fisionómicamente por el componente animal, so- bre todo en ambientes umbríos. Estos “paisajes animales” son, desde luego, una característica ex- clusiva del medio marino. Algunos de los grandes grupos que comprende el Reino Animal están constituidos únicamente por especies sésiles (organismos acuáticos que crecen adheridos en su sustrato, como las Es- ponjas, Endoproctos, Pogonóforos, Foronídeos, Briozoos, Braquiópodos, Ascidias). Otros, como los cnidarios, aunque cuentan también con espe- cies de vida libre, son en su mayor parte sésiles y, asimismo, algunos grupos de animales origina- riamente móviles (como moluscos y anélidos), cuentan también con numerosísimas especies adaptadas a vivir fijas al sustrato y a alimentarse por filtración. La vegetación marina Uno de los principales elementos diferenciado- res de la vida marina es el componente vegetal. Como se ha comentado, en el mar la mayor par- te de la producción primaria está originada por diminutos organismos fotosintetizadores unicelu- lares (fitoplancton), mientras que en el medio te- rrestre procede, por el contrario, de los organis- mos más conspicuos: las plantas con flores. En el medio terrestre son los vegetales los elementos estructurales de casi todos los ecosistemas y los responsables de la existencia de una gran multi- plicidad de nichos ecológicos. La vegetación marina macroscópica, que está constituida, sin embargo, mayoritariamente por algas (unas 30.000 especies en todo el mundo), encuentra en este medio un importante núme- ro de limitaciones. En primer lugar, precisan de la luz, lo que determina que la mayor parte de ellas se distribuyan por encima de los 50 m (por debajo de esta profundidad solo se desarrollan unas pocas especies de algas rojas, que no se extienden más allá de los 100-150 m). Por otro lado, las algas precisan de un sustrato sólido para asentarse (con muy pocas excepciones), al carecer de raíces. Los dos factores anterio- res limitan mucho el espacio disponible para el desarrollo de los macrófitos, pues más del 70% de los fondos de las plataformas continentales están cubiertos de sedimentos. Pero además, los vegetales marinos no son los únicos orga- nismos capaces de fijarse al sustrato, sino que deben competir con los animales sésiles por la ocupación del mismo. Todas estas limitaciones no se dan en tierra firme, lo que ha permitido la Solo unas 60 especies de fanerógamas se han adaptado plenamente al medio marino y forman praderas en los sustratos sedimentarios superfi- ciales. En la foto pradera de C ymodocea nodosa en la costa de Murcia. “Las praderas submarinas constituyen uno de los ecosistemas litorales más importantes y característicos y desempeñan un importante papel en la dinámica, biología y redes tróficas costeras”

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