NaturalMente 21

55 n atural mente 21 ç sumario www.naturalmentemncn.org Para recibir un correo electrónico cuando salga el próximo número o darnos tu opinión escríbenos a naturalmente@mncn.csic.es su rival haciendo chocar sus enormes cabezas tratando así de conseguir pareja. Tras la época de apareamiento, que termina con la entrada del otoño, los machos, agotados y cansados, se re- tiran del resto de la manada y deambulan en solitario. En la Antigüedad y gran parte de la Edad Media el bisonte europeo estaba presente en un área muy extensa, pues habitaba desde los bosques de la Península Ibérica ( los uros h abitaban zo- nas más abiertas), hasta la región del Cáucaso, incluyendo gran parte de la Rusia europea. Su área de distribución llegaba incluso al norte de Persia, donde existe una especie de bosque pe- culiar bordeando el Mar Caspio.Algunos perso- najes históricos dieron testimonio de la abun- dancia de bisontes en Europa, como el relato de Julio César en De bello Gallico (la Guerra de las Galias) donde se cuenta el avistamiento de bisontes en el bosque Hercínico (Sur de Alema- nia). Como relata Francisco Bernis en Rutas de la zooarqueología , en la saga de los Nibelungos (aproximadamente en el siglo XIV), el héroe Si- gfrido cazó una vez cuatro bisontes y un uro en algún lugar de Germania.Pasados los siglos, la caza indiscriminada fue la principal causa del descenso alarmante de las poblaciones de bi- sontes europeos. Las numerosas guerras y revoluciones que ha padecido Europa tampoco han ayudado a pre- servar las manadas de bisontes. Especialmente calamitosa fue la situación creada tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la Guerra Civil Rusa (1918-1923) en el Este de Europa, donde los bisontes eran bastante prolíficos. En 1923 se formó la Compañía Internacional de Defensa del Bisonte (CIDB), con sede en Polonia, donde so- brevivía a duras penas, en el bosque de Bialowie- za, el último rebaño de bisontes salvajes de Euro- pa. Este bosque polaco, el último bosque virgen de Europa, se convirtió en un verdadero icono del conservacionismo mundial y último bastión de la especie que nos ocupa. Mediante ingentes esfuerzos y tras prolongado tiempo, empezaron las reintroducciones de ejemplares en otros lu- gares de Europa como ya recogía en 1930 el nú- mero 80 de l a Revista cinegética ilustrada ( pg.16). El bisonte del Cáucaso se considera actual- mente una subespecie del bisonte europeo pero adaptado al hábitat de alta montaña. El Cáucaso occidental albergaba poblaciones abundantes de bisontes pero, debido a la intensa caza y las nu- merosas guerras, en vísperas de la Revolución Rusa de 1917 solo quedaban unos 500 ejempla- res. La especie situada al borde de la extinción Joven ejemplar ma- cho de bisonte euro- peo en la Transilvania rumana. “La caza indiscriminada y las numerosas guerras y revoluciones que ha padecido Europa son la principal causa del alarmante descenso de sus poblaciones”

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