NaturalMente 24

48 n atural mente 24 ç sumario Suscríbete Consulta aquí todos los números de NaturalMente t España en el Siglo de las Luces En el último tercio del siglo XVIII, la necesidad de una regeneración nacional y con ella la recupe- ración del papel de España en la escena interna- cional fue el motor político que impulsó nuestro movimiento ilustrado, aunque las actividades eco- nómicas y utilitarias ya empezaron a ser objeto de atención con el primero de los borbones, FelipeV. En el Siglo de las Luces conocimiento y razón iban de la mano, pero en España el pensamien- to escolástico y el dogma católico entorpecían el paso a la secularización de la política pese a que los borbones se mostraban cada vez más reacios a aceptar la autoridad papal en aquellos asuntos que no fueran puramente espirituales. Pero en la práctica, la autoridad civil quedaba subordinada a la Inquisición más de lo que deberíamos haber to- lerado en nombre del progreso. Solo un Estado organizado y protector de sus artistas, pensadores y científicos es capaz de pro- veer el avance de una nación. Y aunque Carlos III era escrupuloso con la fe, al mismo tiempo se rodeó de personas competentes y se mostraba abierto de mente. En la biblioteca de palacio dis- ponía de una edición completa de la Encyclopédie , que el monarca leía considerando impecable el artículo del Cristianismo que, pese al disgusto que ello provocaba al arzobispo de Toledo, opinaba que la Encyclopédie de Diderot y D’Alembert so- cavaba los fundamentos cristianos del Estado. La iglesia no podía detener el progreso, pero sí meter arena en su engranaje. Ralentizó la implan- tación de la física newtoniana y la incorporación de las novedades científicas en las universidades españolas, pese a los intentos de los ministros de Carlos III de renovar oficialmente los estudios aún anclados en la filosofía aristotélica. Además, estaban las tradiciones y supersticio- nes, los nobles que no pagaban impuestos y el lustre que daba que los antepasados de uno no hubiesen realizado nunca trabajos manuales. Estas fueron algunas de las razones por las que nuestra Ilustración se quedó a medio camino, actuando como caja de resonancia de lo que fue en Francia, Inglaterra o Alemania. El encargo que en 1783 recibió Miguel Cros fue uno de los primeros intentos del gobierno español por catalogar y presentar la iconografía de las distintas especies de peces de nuestro litoral. El trabajo del pintor fue impecable, pero otro artista se atribuyó el mérito. Esta es la historia de un engaño. Pez escorpión, Trachinus draco (LINNAEUS, 1758), ACN110B/001/04655 “Durante la Ilustración la Corona solicitó al marino Sáñez Reguart un informe sobre el estado de las pesquerías españolas para aumentar el número de capturas. La naturaleza era objeto de estudio y fuente de búsqueda de riqueza”

RkJQdWJsaXNoZXIy ODk0OTk=